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🦋 Ni tu me mereces ni yo te necesito

“Ni tú me mereces ni yo te necesito”. Cuando un amor lastima más de que las caricias que aporta, es cuando uno debe ser honesto consigo mismo, y saber decir adiós, y dejar ir a un amor, que lejos de traernos alegría, paz y armonía; lo que hace es herirnos y obligarnos a mendigar amor. Pues no todos los ojos cerrados; duermen, ni todos los ojos abiertos; ven. Y nosotros necesitamos saber cuándo retirarnos, ahí de un amor que ya no nos quiere.

Hola, que tal, este es Marco Antonio, y hoy quiero compartir contigo una hermosa reflexión contigo, que titulé: “Ni tú me mereces, ni yo te necesito”, una carta dedicada para un amor que ya no merece ni nuestro amor, ni nuestras lágrimas, ni experimentar el dolor que sentimos por este, espero que te guste. Antes de empezar, también te recomiendo que leas mi historia, pues en ella explico qué hice para dejar ir a un amor.

“Ni tú me mereces ni yo te necesito”.

Mi alma se agotó de sentir el pesar de tu ausencia, ya tus besos no me sientan bien, ni sensible soy a tus abrazos. Tus palabras, ya no me invaden más y tus recuerdos; solo me duelen, pensarte me hiere, y verte; un poco más. Sé que ahora tendré que dejarte ir, aún sabiendo que tú ya me soltaste, que ya emprendiste el vuelo.

Sé que ahora eres mi más grande dolor, pero si te dejo ir; serás un mero recuerdo, vago en mi memoria, que errante será por las habitaciones de mi cabeza, y que al final se esfumará; así como vino. Tu amor, fue hiel, trozos de hielo sobre mi espalda, y la sensación de abandono, en mi alma.

Ni tú me mereces ni yo te necesito; nunca hice para nada merecer tu ausencia ahora te regalo la mía.

Nunca hice nada para merecer tu ausencia, pero sobre todo; ausente estuviste todo este tiempo, con tu silencio quebraste mi alma, y tu presencia fúnebre aún sigue lacerando cada parte de mi corazón. Por eso solo quiero que te vayas, que no vuelvas tu pie atrás.

Hiciste mucho daño, no sólo con las cosas que hiciste, sino también con aquellas que te negaste a hacer. Y no amor mío, con mil perdones, no reparas lo que con traiciones destruiste. Me preguntaste inclusive, de forma sarcástica si ya había dejado los vicios.

Yo te dije, que sí. Tú me miraste y dijiste: “ese cigarrillo en tu mano dice lo contrario”. Y yo te respondí: “me refiero a ti”. Porque de ti, me estoy yendo, aprendiendo desapegarme, dejando atrás una historia que será parte de mi pasado; pero ya no de mi vida.

Pues comprendo que un buen amor, saca tiempo, sentimientos y buena voluntad, ahí donde no existe, porque no es la falta de tiempo lo que mata el amor; sino la falta de interés. Y hoy tú has probado que tu amor, duele, y que lejos de ser amor; es otra cosa menos que la belleza del buen amar. No volveré a ser tu Segunda opción, tuviste tu oportunidad de elegirme, pudiste quedarte; pero decidiste perderme.

“Fuiste mi todo, y ahora te quedarás sin nada”.

Fuiste mi primer recuerdo en la mañana, y mi último pensamiento durante la noche. Amarte se hizo uno de mis más grandes placeres; hoy día, solo anhelo que devuelvas los besos que alguna vez te di, y que me reembolses el tiempo que desperdicie en ti.

Quisiera que me devolvieras las promesas; que yo si te cumplí, quisiera que me regresarás las tardes que pasé contigo, pensando que lo tuyo conmigo era real, porque yo así lo sentí. Nunca te negué nada de mí, de hecho te lo di todo. Mi cuerpo, mi alma, mi vida, y hasta mi pensamiento.

Por eso, tendrás que vivir con la idea de que si no valoraste mi presencia, te has de conformar con mi ausencia. Te di sin medida, todo cuanto yo tenía, y no supiste estimarlo. Lo viste como vino barato, y lo arrojaste a los cerdos.

“Yo era poesía y tú un mero cuento”.

El mismo perro, con los mismos trucos. Quizás diferente circo, pero mismos actos. No supiste leer mi alma, y todo lo que para ti tenía. Fuiste ciego, y no apreciaste lo que tenías enfrente; así fuera oro puro, lo trataste como vano carbón.

Así, te digo adiós amor, porque fuiste algo bello, te guardaré no como una triste realidad; sino como un secreto que guardaré en mi interior; no dejaré que entres nunca más, pero tampoco, te guardaré dolor, ni luto ni mucho menos rencor.

Ni tú me mereces ni yo te necesito video

13 comentarios

  1. Ufff muy hermoso y a la misma vez muy reflexivo justo lo que necesito para dejar ir un amor que ya decidió partir, pero que duro es sobrellevar un dolor de esta índole..gracias por esa reflexión !!!

  2. Uff aunque duele aceptarlo, es mi triste realidad desde hace 42 años, no se porque se caso conmigo si nunca fui su prioridad, y sé que debo soltarlo pero me esta costando tomar la decisión.

  3. Si es muy triste soltar a alguien cuando se ama de verdad, pero hay que hacerlo con esfuerzo y valentia , hay que soltar para superar y avanzar, aunque nos este destrozando , sera temporal

  4. Duele y mucho acabo de hacerlo dejarlo ir sin aviso ya que el insistiria en quedarse solo por el el hecho de sentirse amado sin dar lo mismo donde no puedo amar no me voy a quedar sólo es una eterna agonia que hoy le puse fin .espero ser fuerte y no volver a caer en sus redes.

  5. Ke hermosa reflexion gracias x compartir…me senti la protagonizta……yo hise lo mismo con todo el dolor de mi corazón le dije ke se fuera…aun estoy en el proceso pero sigo firme xke cada herida ke provocó .me hiso mas fuerte y conocer el amor propio…gracias x compartir

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